Ecoturismo Guerrero

No sólo se trata de visitar destinos hermosos para relajarse y desconectarse de la rutina, practicar Ecoturismo es una forma de viajar con conciencia, pues se trata de un enfoque para las actividades turísticas en el cual se privilegia la sustentabilidad, la preservación, la apreciación del medio tanto natural como cultural, que acoge y sensibiliza a los viajantes.

Representa una opción viable de conservación del patrimonio, fomentando al mismo tiempo la noción de desarrollo económico sustentable.

En viajar por áreas naturales sin perturbarlas, con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar tanto sus atractivos naturales, como las manifestaciones culturales que allí puedan encontrarse.

Por tal razón, se ha iniciado un impulso de este creciente mercado, aprovechando la extensa variedad de recursos naturales y sitios propicios para el ejercicio del turismo alternativo en el estado.

 

Parque Nacional de Grutas de Cacahuamilpa

A unos 25 minutos de Taxco se extiende el Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa, uno de los más concurridos por los amantes de las cuevas. Estas majestuosas grutas se ubican en la Sierra Madre del Sur y abarcan parte de los estados de Guerrero y Morelos. Fueron descubiertas en 1834 y en 1936 declaradas reserva natural protegida. En su interior, las Grutas de Cacahuamilpa resguardan una serie vastísima de figuras extrañas que evocan la imaginación de los visitantes: unas caras por aquí, unos animales por allá.

Más de 90 salones están abiertos al público; se recorren en aproximadamente 2 horas. La caminata, de unos 2 kilómetros, es algo cansada pero sumamente gratificante; el guía comparte con el público detalles y anécdotas que enriquecen aún más la visita. Los recorridos guiados inician a las 10 de la mañana. Algunos túneles alcanzan una longitud de hasta 10 kilómetros. La altura de las grutas va de los 30 metros en las partes más bajas hasta los 70 metros en los salones más altos y amplios. Ya que son bastante oscuros, estos recintos se iluminan con luz natural y artificial, que destacan las extravagantes formaciones de estalactitas (las formaciones de piedra caliza que cuelgan del techo) y estalagmitas (las que se ascienden del suelo). Estas formaciones naturales, según el imaginario popular, forman caras, rostros y figuras como chivos, tronos, fuentes y hasta una catedral.

En este parque, una extensión protegida de 2 mil 700 hectáreas que comprende áreas boscosas, además de visitar las majestuosas grutas se pueden realizar días de campo, excursionismo, caminatas y observación de flora y fauna local.

Imagen151-480x307
Entrada al Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa, Guerrero.

La entrada se encuentra en la barranca Limotitla, bajo el cerro de La Corona y al sur del pueblo de Cacahuamilpa. La boca de las grutas tiene 21 m de altura y 42 de ancho.

El barón de Gross, secretario de la Legación de Francia, organizó en 1835 la primera expedición científica para su exploración, formada por el ministro francés barón de Deffaudis; del de Prusia, Federico Geroldt; de Velázquez de la Cadena, y del dibujante Ignacio Serrano.

Las grutas se abrieron al público en 1920 y el 23 de abril de 1936 fueron declaradas parque nacional por el Gobierno de México, bajo el mandato del presidente Lázaro Cárdenas, con una superficie de 1500 hectáreas. Desde marzo de 1992 están bajo la responsabilidad del Gobierno del estado.

Imagen171-480x320
Gruesa estalagmita de 25 m de altura, que por su blancura parece de alabastro, situada en la sección llamada Los Confites.

Las hermosas grutas están formadas por figuras caprichosas cuyos salones –que suman más de 90– han recibido los nombres que les asignan los visitantes; así, por ejemplo, según datos del Instituto Geológico Nacional, que hizo el plano, si un salón se denomina El Chivo es porque hay una estalagmita que semeja la forma de un macho cabrío. Hacia el norte hay un espacio de 100 m de largo en cuyo  pavimento se deposita el agua en la estación de lluvias, separado del anterior por una gruesa estalagmita de 25 m de altura que por su blancura parece de alabastro; a esta segunda sección se le ha denominado de Los Confites, por la gran cantidad de concreciones esféricas de carbonato de cal en torno a una burbuja de aire, un grano de arena o un cuerpo orgánico (huevecillos de Corixafemorata y Notonecta unifasciata).

 

 

Las paredes de la tercera galería, de 25 m de largo, están cubiertas con figuras y culminan en una especie de anfiteatro sostenido por una pirámide truncada de 11 m de base; el salón se llama La Aurora porque al volver hacia la entrada la tenue luz que penetra a lo lejos simula los primeros albores de la mañana.

La cuarta galería, de 103 m de largo, 47 de ancho y 60 de altura, tiene en su primera mitad una estalactita y una estalagmita blancas y brillantes, semejantes a un dosel y una silla, por lo que se le llamó Salón del Trono o Salón del Púlpito.

Siguen, al norte, las Galerías del Pedregal –por los muchos pedruscos que se han desprendido de la bóveda– y la más espaciosa (400 m de longitud, 40 de ancho y 60 de altura) dividida en tres secciones: el Salón del Muerto, porque en él se encontró un esqueleto humano –con la cabeza revestida de cristalizaciones–; el Salón de las Palmas, y el de Los Órganos, llamado así porque en sus paredes están de bulto unos cilindros como cactus que al percutirlos con una piedra producen sonidos.

Otra galería se llama La Fuente porque de dos tazas sobrepuestas parecen desprenderse chorros de agua congelada.

La marquesa Calderón de la Barca (1806–1882) en su libro La vida en México cita las grutas y las da a conocer al general Santa Anna.

Antonio García Cubas, en El libro de mis recuerdos, México, Editorial Patria, 1969, pp. 816 y 817, narra que la emperatriz visitó las grutas y dejó la inscripción: “María Carlota llegó hasta aquí”. Pasado el tiempo, el autor acompañó al presidente Sebastián Lerdo de Tejada, que hizo inscribir la frase: “Sebastián Lerdo pasó adelante”.

Entre otros distinguidos visitantes se encuentran don Porfirio Díaz y los pintores José María Velasco y Eugenio Landesio. El Gobierno del estado construyó en el interior un pasillo de cuatro m de ancho por dos km de largo, con iluminación. Se aprovechó su oquedad construyendo un estrado donde se coloca la banda sinfónica que interpreta, por lo general en las Jornadas Alarconianas, música de diferentes autores. Enfrente está el graderío, lugar cómodo para escuchar la interpretación musical.

 

Cabe hacer notar que el Gobierno Federal, dentro de los lineamientos generales que le fija el Plan Sexenal, está obligado a conservar los sitios de interés nacional que reportan beneficios a las regiones donde se encuentran; deben mejorar, por lo tanto, las condiciones naturales de esos lugares para hacerlos más accesibles y atractivos al turismo, como medio además de promover el interés de la gente por las bellezas ambientales que encierra el territorio.

 

Parque Nacional Alejandro Humboldt

En los alrededores de la encantadora Taxco se extiende el Parque Nacional Alejandro Humboldt, un amplio espacio verde ideal para acampar, caminar, observar la flora y fauna local, o simplemente disfrutar de un entorno silencioso. Con más de mil hectáreas de bosques de pino y encino, esta reserva ecológica protegida es un paraíso para quienes desean practicar ecoturismo, emocionantes deportes terrestres (como paseos a caballo y tirolesas) y admirar majestuosos escenarios naturales.

Además de ser un importante pulmón para la región, este parque provee uno de los manjares más populares de la zona: los jumiles, insectos comestibles con un marcado sabor a canela. En los restaurantes taxqueños los jumiles se preparan en salsa o se acompañan con guacamole y tortillas recién hechas a mano.

En el área, donde además de la espesa vegetación se encuentran lagos, ríos y cascadas, habitan numerosas especies silvestres como venados, águilas, iguanas, ardillas, conejos, mapaches, armadillos y gavilanes. No es raro encontrarles paseando, por lo que siempre hay que tener la cámara en la mano, lista para capturar una bella imagen.En los confines del parque se ubica la Cascada de Cacalotenango, una espectacular caída de más de 80 metros de altura que nace del arroyo Plan de Campos. Asimismo, en un cerro cercano se ubica un mirador natural que ofrece una vista privilegiada de la zona.

 

Cascada de Cacalotenango

La Cascada de Cacalotenango es el sitio perfecto para el desarrollo de actividades relacionadas al ecoturismo y presenta condiciones propicias para el desarrollo de diversos deportes náuticos y terrestres. La Cascada de Cacalotenango se ubica a 13 kilómetros al oeste de Taxco, y cuenta con bellos paisajes naturales dignos de ser contemplados.

Al recorrer la Cascada de Cacalotenango encontrará una amplia zona boscosa, dentro de la cual se encuentra el cerro El Cedro, del cual nace el arroyo Plan de Campos que origina esta caída de agua de 80 metros, y desde donde obtendrá magnificas vistas panorámicas de la ciudad de Taxco.

Cascada
Cascada de Cacalotenango

 

Río Mezcala

Río Mezcala se localiza a 125 kilómetros al sureste de la ciudad de Taxco y se destaca por presentar un oleaje adecuado para el desarrollo de recorridos en kayak y botes.

Este rio es uno de los más visitados de Taxco por los turistas interesados en disfrutar de agradables días al aire libre, practicando emocionantes y divertidas actividades náuticas. Muchas empresas de tours localizadas en la ciudad de Taxco organizan excursiones verdaderamente entretenidas y seguras que se orientan al desarrollo del turismo aventura y al ecoturismo.

Página: 1 2