Educación Primaria

La enseñanza primaria es parte sustantiva de la educación básica que obligatoriamente reciben los mexicanos por mandato constitucional del artículo 3º, al igual que la del nivel secundario y preescolar. De acuerdo con la Ley General de Educación, el Estado “…está obligado a prestar servicios educativos para que toda la población pueda cursar la educación preescolar, la primaria y la secundaria” (Art. 3º).

El artículo 4º de la misma ley expresa: “Todos los habitantes del país deben cursar la educación primaria y la secundaria”. El tercer párrafo del mismo ordenamiento jurídico especifica: “El gobierno de cada entidad federativa y los ayuntamientos podrán celebrar convenios para coordinar o unificar sus actividades educativas y cumplir de mejor manera las responsabilidades a su cargo”.

Más adelante, en su artículo 37 se delimita con precisión: “La educación de tipo básico está compuesta por el nivel preescolar, el de primaria y el de secundaria”. El artículo siguiente señala que la educación básica tendrá en cada entidad federativa las adaptaciones necesarias para responder a las características lingüísticas y culturales de los grupos indígenas, así como de la población rural dispersa y de los grupos migratorios.

En Guerrero, recién constituido como un estado más de la Federación, se legisló con premura para atender ese requerimiento social que es ofrecer la educación elemental a sus habitantes. Es por ello que en el artículo 111 de la primera Constitución Política, expedida en TixtIa el 26 de junio de 1851, se asentaba:

“En la capital del estado habrá un instituto literario para la enseñanza de todos los ramos de instrucción pública, bajo cuya inspección estarán todos los demás establecimientos literarios del estado”.

Educación primaria.

Educación primaria.

Debido a los problemas derivados de la Revolución de Ayutla, la Guerra de Reforma y la Intervención Francesa en nuestro país el instituto se inauguró en Tixtla hasta el 16 de septiembre de 1869, nombrándose como primer director al maestro Francisco Granados Maldonado.

Sin embargo, Humberto Ochoa Campos en su libro Historia del estado de Guerrero afirma que debido a esa inestabilidad social el primer centro educativo no fue el Instituto Literario sino el Colegio Minerva, que se fundó en Ayutla con el apoyo del general Juan Alvarez. Su primer director fue don Luis Nicolás Guillemaud. En 1865 –prosigue Ochoa Campos– se fundó en Chilapa el Seminario Conciliar, cuyo rector fue don Benigno Campos; este colegio llegó a tener reconocido prestigio. Estas instituciones fueron de carácter privado.

En el ámbito oficial se crearon las “escuelas reales”, en diciembre de 1861, las cuales eran atendidas por las autoridades municipales. En 1870, la Junta de Instrucción Pública del estado pidió a la Compañía Lancasteriana de México que “enviase preceptores de educación elemental”, lo cual se concedió, redundando en un impulso educativo para la entidad. En 1885, mediante el Decreto 15, el Gobierno del estado nombró a seis inspectores de educación primaria con sueldo de $50.00 pesos mensuales. En ese mismo año se dictó el Reglamento de Escuelas Primarias y el de Inspectores de Instrucción Pública; según el mencionado autor en 1889 había en Guerrero 18 148 alumnos de primaria. En este mismo año el Congreso del estado expidió la Ley de Instrucción Pública Primaria.

En mayo de 1908 se promulgó la ley 48 que establece una Dirección General de Instrucción Pública Primaria. En todas las etapas  históricas el Gobierno guerrerense ha privilegiado la atención a la niñez en lo referente a su educación elemental, inspirado en el ordenamiento constitucional de que sea gratuita, obligatoria, integral, laica y nacionalista, entre otras características. El cumplimiento de este mandato se vio ampliamente reforzado a partir de 1921 con la creación de la Secretaría de Educación Pública, la instrumentación de las misiones culturales y con la capacitación profesional de los profesores quienes en un proceso lento pero constante fueron sustituyendo a los que en forma emergente fueron contratados sin tener el perfil requerido para ejercer la docencia.

Al cumplirse el centenario de la erección de nuestra entidad federativa (1949), Guerrero contaba ya con una sólida estructura administrativa que permitió la ampliación y mejoramiento del servicio educativo, ya que el gobierno creó, a mediados de esa década, la Dirección de Educación Pública, la cual habría de coadyuvar con la Dirección Federal de Educación a darle un gran impulso al desarrollo educativo de esta entidad suriana. En el año mencionado había un importante y destacado ejército magisterial comandado por 16 supervisores escolares pagados por la

Federación, cuyos nombres se insertan en esta obra:

La zona 12ª estaba vacante en octubre de 1949, fecha en que se publicó esta relación. Fuente: Revista Centenario.– Reedición a cargo del Gobierno del estado de Guerrero; 1999.

La zona 12ª estaba vacante en octubre de 1949, fecha en que se publicó esta relación. Fuente: Revista Centenario.– Reedición a cargo del Gobierno del estado de Guerrero; 1999.

 

En 1949 había: 929 962 habitantes, 504 escuelas primarias rurales, 39 urbanas, cuatro particulares incorporadas, cuatro Artículo 123, dos internados y dos misiones culturales rurales. Para el ciclo escolar 1948–1949 en los planteles urbanos y rurales se registró una inscripción de 52 392 alumnos, atendidos por 1021 profesores.

En el año del centenario de la erección del estado, el director federal de Educación era el ameritado maestro Luis G. Ramírez Valdés. Cabe destacar un hecho que viene a cohesionar y organizar los esfuerzos del Gobierno estatal en la prestación del servicio educativo bajo su responsabilidad: la expedición, por parte del Congreso del estado, de la Ley de Educación Pública del estado de Guerrero número 112 (27 de diciembre de 1950, publicada en el Periódico Oficial del 3 de enero de 1951), una ley muy avanzada para su época ya que asignaba un papel importante a los ayuntamientos municipales en el proceso educativo. Esta idea vino a revivirse en la Ley General de Educación, en el año de 1993, al considerar en ella los Consejos de Participación Social a nivel escuela, municipio y entidad federativa.

Decía la ley educativa de 1950: “Art. 41.– Los ayuntamientos tienen la obligación de vigilar la inscripción y asistencia de los niños en edad escolar a las instituciones educativas o centros de alfabetización y tomar medidas administrativas para que los padres o tutores cumplan los preceptos legales que hacen obligatoria la educación primaria”. Más adelante ordenaba que durante el mes de julio de cada año las autoridades municipales debían elaborar “un padrón escolar” con los datos generales de cada niño, quiénes no se inscribían y por qué, así como las comunidades que carecieran de escuela primaria.

También asentaba que las autoridades municipales “tienen el deber de cerciorarse de la asistencia de los maestros y directores”, notificando de sus inasistencias a las autoridades educativas; impedir que en las escuelas se efectuaran fiestas ajenas a la actividad escolar; cuidar que en su jurisdicción no se establecieran escuelas particulares que no llenaran los requisitos legales; evitar que funcionaran cantinas o prostíbulos cerca de las escuelas, etc.

La misma ley establecía una multa de $50.00 a $100.00 pesos para los ayuntamientos “por cada omisión” que cometieran y en su artículo 40 especificaba: “La educación comprende: la preescolar, que se impartirá a niños de cinco a siete años de edad; la elemental, distribuida en dos ciclos de dos grados cada una, obligatoria para todos los niños que habiten en el territorio del estado que tengan de siete a 14 años de edad, y la enseñanza superior, que se dará en el ciclo escolar de dos grados a niños no mayores de 15 años”.

Entre las escuelas primarias con mayor antigüedad encontramos la Vicente Guerrero y José Ma. Morelos, en Chilpancingo; Ignacio M. Altamirano y Manuel Ávila Camacho, en Acapulco; Eucaria Apreza, en Chilapa; Herlinda García, Braulio Rodríguez y Gregorio Torres Quintero, en Iguala; Niño Artillero, en Taxco; Juan Álvarez, en Atoyac; Redención Proletaria, en Teloloapan; Ignacio M. Altamirano, en Ciudad Altamirano; Cristóbal Colón, en Petatlán; Porvenir Social, en Ometepec; Benito Juárez, en San Jerónimo; Hermenegildo Galeana, en Tecpan; Valerio Trujano, en Tepecoacuilco; etc.

En la actualidad el nivel de educación primaria tiene en Guerrero una cobertura que rebasa el 90% de la demanda. Según fuentes de la secretaría del

Escuela primaria en Tlacotepec, municipio de Gral. Heliodoro Castillo.

Escuela primaria en Tlacotepec, municipio de Gral. Heliodoro Castillo.

ramo para el ciclo escolar 2007–2008 se tuvo una inscripción de 550 568 alumnos, atendidos en 4806 escuelas.

Someramente comentaremos, por considerarlas importantes, las modalidades de educación de adultos, educación indígena y educación especial. 3.1. Centros de Educación Básica para Adultos. (CEBA’s). Instituciones que ofrecen estudios de primaria y secundaria a personas mayores de 15 años, y a niños de 10 a 14 que no asisten a la escuela primaria formal. Desde su nacimiento, en 1971, estos planteles prestan también el servicio de alfabetización. La particularidad que los caracteriza es que son atendidos por maestros normalistas, a diferencia de otras instituciones educativas, las cuales contratan a jóvenes bachilleres para alfabetizar o impartir educación primaria.

Educación a personas adultas.

Educación a personas adultas.

Las clases se imparten por la tarde– noche, en sesiones pedagógicas de dos horas, aunque la asistencia diaria no es obligatoria, ya que el alumno marca el ritmo de su propio aprovechamiento. El plan de estudios comprende tres niveles, los cuales se cursan en un plazo que está sujeto al avance académico de cada alumno, apoyado y evaluado por un profesor. De acuerdo con información del Departamento de Educación Básica para Adultos de la Secretaría de Educación Guerrero para el ciclo 2008–2009 se atendieron 4500 alumnos en 57 CEBA’s distribuidos en 36 municipios en las ocho regiones educativas del estado, bajo el control de un supervisor responsable en cada región. El personal profesional –en total 137– atiende las siguientes funciones: 20 alfabetizan, 73 trabajan en educación primaria y 44 en secundaria. En la actualidad muchos de los CEBA’s imparten también capacitación para el trabajo. 3.2. Educación indígena. A nivel nacional, el origen del servicio educativo para los grupos indígenas se remonta al año 1923, cuando se crea en la nueva Secretaría de Educación Pública, el Departamento de Cultura Indígena, mismo que en 1936 es absorbido por el Departamento Autónomo de Asuntos Indígenas. Un año más tarde se transforma en el Departamento de Educación Indígena. A raíz de la Campaña Nacional de Alfabetización se creó en 1944 el Instituto de Alfabetización para Indígenas y Monolingües.

En Guerrero, las primeras regiones beneficiadas por el Instituto Nacional Indigenista a través de los Centros Coordinadores Indigenistas fueron La Montaña y Costa Chica. A partir de 1964, la SEP asumió en forma directa el compromiso de brindar, coordinar y financiar la educación dirigida a los grupos étnicos, para ello creó el Servicio Nacional de Promotores Culturales y Maestros Bilingües, el cual tuvo una gran expansión de 1972 a 1976.

En 1978 se creó la Dirección General de Educación Indígena, misma que con la firma del Acuerdo Nacional para la Modernización Educativa en 1992 impulsa la elaboración de libros de texto en lenguas indígenas aplicados a la educación primaria. Lo anterior con el fin de cumplir con el artículo 2º de nuestra Constitución, que expresa: “La nación mexicana tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas. La ley protegerá y promoverá el desarrollo de sus lenguas, culturas, usos, costumbres, recursos y formas específicas de organización social y garantizará a sus integrantes el efectivo acceso a la jurisdicción del estado”.

Por su parte, la Ley General de Educación estipula en su artículo 38: “La Educación Básica en sus tres niveles tendrá las adaptaciones requeridas para responder a las características lingüísticas y culturales de cada uno de los diversos grupos indígenas del país, así como de la población rural dispersa y grupos migratorios”. Con base en este ordenamiento los gobiernos

Educación en zonas indígenas.

Educación en zonas indígenas.

Aparejado a la creación a nivel nacional de la Dirección General de Educación Indígena se creó en Guerrero la instancia correspondiente en lo que fue la Coordinación General de Educación Pública, allá por el año 1978. En enero de 1997, el Pleno de la LV Legislatura local aprobó la transformación del Departamento de Educación Indígena en una dirección de área, la cual está integrada por tres departamentos:

Educación Básica Indígena, Promoción Comunitaria y Apoyo Técnico. La nueva Dirección de Educación Indígena entró en funciones como tal en el mes de marzo de 1998 y forma parte de la Subsecretaría de Educación Básica.

Durante el ciclo escolar 2007–2008 la educación indígena en los niveles preescolar y primaria registró las cifras siguientes:

Educación indígena

Nivel Educativo
Escuelas
Alumnos
Profesores
Prescolar
767
40 031
1 517
Primaria
862
97 642
4 386
Total
1 629
137 673
5 903

Fuente: Departamento de Estadística de la SEG.

Con el programa de apoyo educativo para niños migrantes se pretende dar continuidad a los estudios de alumnos cuyos padres tienen la necesidad de emigrar a las zonas urbanas en busca de su sobrevivencia.

3.3. Educación especial. Las personas que padecen alguna discapacidad, a las que ahora se les conoce como individuos con capacidades diferentes, han sido motivo de especial preocupación para el sistema educativo guerrerense.

Escolta escolar.

Escolta escolar.

Del mismo modo, la Ley General de Educación en su artículo 41 consigna:

“La educación especial está destinada a individuos con discapacidades transitorias o definitivas, así como aquellos con aptitudes sobresalientes… tratándose de menores de edad con discapacidades esta educación propiciará su educación a los planteles de educación básica regular…”

Sobre este tipo específico de servicio educativo que “procurará atender a los educandos de manera adecuada a sus propias condiciones con equidad social” cabe precisar que fue el Colegio Acapulco, ubicado en el propio puerto del Pacífico, al iniciarse la década de los 70, la primera institución que atendió a niños con Síndrome de Down y otras discapacidades que reclamaban una educación especial; para el efecto se contó con los servicios especializados de la maestra Consuelo Villalobos de Loya, originaria de Chihuahua, quien poseía el perfil profesional requerido.

Debido a los diferentes puntos de vista entre ella y el director del plantel, la maestra Villalobos retornó a su lugar de origen y los niños quedaron sin atención. Ante este panorama un grupo entusiasta de padres de familia encabezado por la enfermera María Luisa Muñoz Guerrero inició gestiones ante el presidente municipal, doctor Virgilio Gómez Moharro, para que estableciera una institución de educación especial en ese bello puerto.

Por esos días la señora María Esther Zuno de Echeverría, esposa del Presidente de la República, visitó el Puerto de Acapulco y el Comité de Padres de Familia le planteó la urgente necesidad de fundar un plantel educativo para dar atención a los demandantes de educación especial. Esta entrevista arrojó resultados positivos: la señora María Luisa Muñoz fue invitada a una reunión nacional sobre este tema, que tuvo lugar en la Ciudad de México, donde entró en contacto con la maestra Odalmira Mayagoitia, quien desempeñaba el cargo de directora general de Educación Especial a nivel nacional. Al plantearle la petición de un centro de educación especial en el Puerto de Acapulco, la maestra Mayagoitia se comprometió a asignar maestros especialistas para desempeñar las funciones de atención y asesoría; el primero en llegar fue el psicólogo Víctor Jorrín, a quien se logró conseguir un local para que trabajara.

Como hecho relevante, el 16 de septiembre de 1975 los alumnos de la escuela de educación especial tomaron parte en el desfile conmemorativo de nuestra Independencia. Posteriormente se logró que el Club de Leones del puerto pagara la renta de un local en la colonia Progreso. Finalmente, el gobernador Rubén Figueroa Figueroa, a petición del Comité de Padres de Familia y con el valioso impulso del maestro Raúl Pous Ortiz, entregó los recursos para la edificación, en el kilómetro 6 de la carretera a Pie de la Cuesta, de lo que actualmente se conoce como Escuela de Educación Especial Adolfo López Mateos. Desde ese día hasta la fecha se han conseguido varios logros que han ido consolidando al servicio de educación especial en Guerrero. Actualmente (2009) funciona la Dirección de Educación

Educación para personas con capacidades distintas.

Educación para personas con capacidades distintas.

Especial, que permite sostener relaciones más directas y cercanas con otras modalidades de la educación básica, así como con áreas responsables de educación media superior y superior. Esa Dirección General cuenta con dos Departamentos: Servicios Educativos e Integración Educativa. Modalidades de Atención:

  • Centros de Atención Múltiple (CAM). Son instituciones educativas que ofrecen atención pertinente en los planteles y programas de estudio con las adaptaciones que su desarrollo requiere. Actualmente (2009) se atiende a 2173 alumnos.
  • Unidades de Servicio de Apoyo a la Educación Regular (USAER). Apoya la integración de las niñas y los niños con necesidades educativas especiales a las aulas y escuelas de educación inicial y básica regular. Actualmente (2009) se atiende a 11 593 alumnos.
  • Fortalecimiento del proceso de integración educativa. La integración educativa implica que las niñas, niños y jóvenes con necesidades educativas especiales asociadas con alguna discapacidad, o con aptitudes sobresalientes, estudien en aulas y escuelas regulares.
  • Centros de Recursos de Información para la Integración Educativa (CRIE). Proporcionan información, orientación y asesoría a docentes y padres de familia sobre la atención a niñas, niños y jóvenes con necesidades educativas especiales, principalmente a aquellos con discapacidad. Actualmente existen dos CRIE en la entidad, uno en Acapulco y otro en Chilpancingo.

Cobertura de los servicios de educación especial en Guerrero

Teléfonos
Emergencias 066
Denuncia 089
Atención ciudadana 01 800 000 7422