Ferias regionales

Este concepto tiene varias acepciones. Proviene del latín feria: día de fiesta, y se define como un mercado de mayor importancia que los ordinarios, ubicado en lugar público y en días señalados, durante un periodo que puede ser de una semana o más, por lo regular anuales o recurrentes.

 

Hay diferentes tipos de ferias: las comerciales en general; las específicas (como la Feria del Libro, la Feria del Empleo, la Feria del Automóvil), hasta llegar en la actualidad a las ferias virtuales. Todas tienen un denominador común: la comercialización de ciertos productos.

 

Los elementos que participan en una feria difieren de acuerdo a muchos factores determinantes, desde el propósito de la feria en sí, su naturaleza, la audiencia y las costumbres locales, hasta el tamaño de la sede, tipo de patrocinio y la extravagancia misma.

 

La feria puede incluir algunos de los elementos siguientes: actividades culturales (talleres educativos, concursos, rifas y juegos diversos), entretenimiento (jaripeos, palenque, música de toda índole, danzas y fuegos artificiales), exhibición de atuendos (trajes típicos o regionales), animales y productos, muebles y artesanías, comida, juegos electromecánicos, etc.

 

A las ferias pueden concurrir diferentes comerciantes y productores, lo mismo que distintos adquirientes, por lo que logran gran relevancia y hay una fuerte derrama económica en beneficio de todos, principalmente para los organizadores y el lugar sede.

 

Algunas de las ferias coinciden con los festejos del Santo Patrono del lugar, aunque no necesariamente.

 

Objetivos. Los propósitos de una feria pueden ser muchos; entre los fundamentales están: promoción de la cultura, difusión de algunas causas o estilos de vida, venta de los productos regionales o locales; por lo regular abunda la diversión, aunque la meta es el lucro en beneficio de la localidad donde se instaura el evento, en bien de las personas y/o de las organizaciones patrocinadoras.

 

Origen de las ferias. Las ferias tuvieron su origen en el Oriente Medio, allá por la segunda mitad del Siglo IX a. C., aunque no hay mucha información sobre este asunto, la mejor fuente es la Biblia. Al parecer el lugar donde se estableció la primera feria fue la ciudad de Tiro (situada en el actual Líbano) y fueron los comerciantes y marineros fenicios quienes dieron origen a esos eventos. Hay referencias también de otro sitio igual de importante en estas actividades, en aquellas lejanas tierras y no menos lejanos tiempos, llamado Betania, donde Herodes mandó construir un espléndido lugar de 3200 m2 cubierto y rodeado por un enorme muro para este fin por los años 40 a. C y el 4 d. C. Los datos aportados a través de excavaciones arqueológicas han demostrado que dicho sitio ferial era lugar de comercio internacional, así lo indica la variedad de monedas provenientes de todos los puntos del Imperio Romano, como Siria, Grecia, Egipto, España, Italia y Francia.

 

Más recientes, o menos antiguos, son los datos encontrados en la Edad Media, donde la palabra feria en su acepción moderna tiene el significado de festival religioso, ya que esos actos por lo regular se realizaban cerca de un convento o iglesia. Este mismo término se utilizó en Alemania, con el mismo significado: messe, que proviene del latín missa o servicio religioso, en cuya parte final el sacerdote pronunciaba las palabras siguientes: ite, missa est, con lo que daba por terminado el servicio religioso y se iniciaban a continuación las actividades comerciales en el mercado, que se ubicaba, por lo regular, en la plaza de la iglesia.

 

La primera feria de este tipo que se registra en la Edad Media es la Faire de Saint Denis, celebrada cerca de París, la que fue fundada por el rey Dagoberto en 629 d. C.

 

Durante la Revolución Industrial (siglos XVIII y XIX), con el desarrollo de la producción, las ferias se transformaron en puntos de venta directa o escaparates de una gran variedad de productos y mercancías. A pesar de las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones, como es la internet, por ejemplo, del Siglo XX, en la actualidad las ferias continúan siendo una de las herramientas de venta y mercadotecnia más dinámicas.

 

Las ferias en México. Desde antes de que Cristóbal Colón descubriera América, en el territorio conocido ahora como México, donde se desarrollaban las principales culturas aborígenes, ya existían eventos parecidos a las ferias. Así lo narra Bernal Díaz del Castillo en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España cuando se refiere al gran mercado de Tlatelolco, donde se comerciaban infinidad de productos del campo y de toda índole. Ahí concurrían múltiples compradores y vendedores de diversas partes del imperio.

 

Mercado de Tlatelolco, mural de Diego Rivera en el Palacio Nacional.

Mercado de Tlatelolco, mural de Diego Rivera en el Palacio Nacional.

 

Con la llegada de los españoles a territorio mexica las actividades comerciales se intensificaron, generándose la necesidad de abrir más mercados, ya que era uno de los mejores sistemas para fomentar el fenómeno de compraventa de los productos. De esta manera comenzaron a establecerse las ferias en todo el territorio.

 

Es escasa la información que pudimos encontrar respecto al establecimiento de las primeras ferias en México; sin embargo, vamos a referir algunas con el fin de tener idea del comienzo de estos sucesos socioculturales y comerciales. Como se recordará, su origen está relacionado con el comercio de diversos productos; al adoptarse en Europa, se asociaron a actos religiosos –en México se presentan en las dos formas.

 

Hasta donde se sabe, las primeras ferias que se asentaron en la Nueva España se originaron con el establecimiento de las rutas comerciales con otros países. Tal es el caso de la ruta comercial con Filipinas donde la Nao de China o galeón de Manila surcaba los mares para llegar al puerto de Acapulco, ruta que se inició en 1567 cuando arriba la primera nave con productos de oriente.

 

Para la carga y descarga de las embarcaciones, así como para la comercialización de los productos, llegaban al puerto infinidad de personas, convirtiendo a esa población en una verdadera feria; así lo interpretó más tarde Alexander von Humboldt cuando dijo que era “la feria más grande del mundo”.

 

Al parecer (porque no se tienen datos concretos), otra de las ferias importantes era la que se realizaba en la Ciudad de México, con el arribo de la mercancía traída del Puerto de Veracruz, la cual, a su vez, era transportada en una flota mercante de España. Después esta feria fue trasladada al poblado de Jalapa, como lo hace notar Gema Lozano y Nathal en su texto sobre La feria de la flota en Xalapa. Varios son los factores que intervienen, según menciona la autora del artículo, para que la feria comercial que se celebraba en la Ciudad de México cambiara de sede.

 

Otras referencias dicen que José Patiño, intendente de Marina y presidente de la Casa de Contrataciones de Indias, propuso a nombre del comercio gaditano que el intercambio mercantil que originaba la llegada de las flotas españolas a la Nueva España se realizara en un punto intermedio entre Veracruz y Puebla. Fue Manuel López Pintado quien sugirió que dicho evento se efectuara en el poblado de Jalapa, lo cual fue autorizado por real cédula de Felipe V el 20 de agosto de 1718. Así se inició la feria en Jalapa en octubre de 1720. Las ferias no se celebraban regularmente en esa población, ya que dependían del arribo de las flotas mercantes que llegaban de España al Puerto de Veracruz, por lo que en 1776 dejó de celebrarse en definitiva, luego de un periodo que duró 56 años solamente.

 

Con la Conquista española todo cambió en México; entre otras cosas se fomentó la producción agrícola y ganadera, creándose la necesidad de vender los excedentes. Los españoles, con la experiencia adquirida en el Viejo Continente, comenzaron a establecer ferias en los principales sitios de producción, además de que era necesario darle salida a la mercancía llegada de Europa y de Asia.

 

Se considera que las primeras ferias comerciales que hubo en México fueron la que se llevaba a cabo en Acapulco con la llegada de la Nao de China o galeón de Filipinas, la de la Ciudad de México –más tarde trasladada a Jalapa–, la de San Juan de los Lagos, la de Saltillo y la de Chihuahua. Se menciona también la de Aguascalientes (San Marcos), iniciada en 1604, aunque no hay datos confiables.

 

  • Las ferias en el estado de Guerrero. Como ya dijimos, la primera feria celebrada en el territorio del sur, conocido ahora como estado de Guerrero, fue la que se realizaba en el Puerto de Acapulco con la llegada de la Nao de China, la cual quedó suspendida a causa de la Guerra de Independencia. Ya en el México independiente, don Nicolás Bravo se dirige al Supremo Poder Ejecutivo con el fin de solicitar para Chilpancingo se le autorice realizar una feria anual, petición que le fue concedida según Decreto 40 de fecha 26 de marzo de 1825, expedido por el Congreso del estado de México (v. Feria de San Mateo, Navidad y Año Nuevo).
Conciertos dentro del marco de la Feria de San Mateo, Navidad y Año Nuevo, Chilpancingo.

Conciertos dentro del marco de la Feria de San Mateo, Navidad y Año Nuevo, Chilpancingo.

 

Desde años atrás se había venido celebrando dicho evento, hasta que se suspendió al inicio del movimiento independentista. Posteriormente se fueron creando otras ferias en el territorio estatal, al grado de que en la actualidad en todas las poblacione grandes, o por lo menos en la mayoría de los municipios, se celebra por lo menos una feria anual, algunas relacionadas con los festejos del Santo Patrono del lugar, otras simplemente son comerciales y tienen el carácter de regionales. De hecho, en todas se incluye el aspecto sociocultural, donde concurren los pobladores de la región y de ciertas entidades federativas, y en algunas, incluso, –aunque son pocas– asisten personas de diferentes países.

 

A continuación se relacionan varias de las que se celebran en diferentes partes de la entidad, no siendo por orden de importancia, ya que esto depende de muchos factores: mientras en un lado la importancia se ve desde el punto de vista comercial, en otros lo que interesa es lo religioso. Sin embargo, en lo que todas coinciden es en el aspecto económico, ya que, sin distinción alguna, en todas se genera una gran derrama económica, dejando importantes recursos financieros, además de disfrutar de una gran alegría entre la población asistente.

 

Estas son algunas de las ferias que se celebran en el estado de Guerrero.

 

 

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