Guerrero: El Pulmón Verde de México

988418_645684395514450_8716020882264793585_n1-392x320México, debido a su reservorio biológico es uno de los principales países megadiversos del mundo, resguarda alrededor de 200 mil especies diferentes, lo cual equivale del 10 al 12 por ciento de la biodiversidad mundial.

Dada la enorme extensión de México, que abarca desde el Océano Atlántico al Océano Pacífico, el país posee una variada topografía e importantes diferencias climáticas, lo que propicia una flora y fauna multivariada (incluyendo islas remotas).

En el país existen alrededor de 500 especies de importancia pesquera, casi 600 especies se utilizan para la reforestación, unas 4,000 especies tienen propiedades medicinales registradas, cientos de especies exóticas, invasoras y decenas de miles con potencial biotecnológico.  Casi 2,500 especies se encuentran  protegidas por nuestra legislación (NOM 059 SEMARNAT) y cientos de ellas se utilizan en  artesanía o con fines cinegéticos u ornamentales.

En nuestro territorio 170 mil kilómetros cuadrados son considerados “Áreas Naturales Protegidas”, las cuales incluyen: 34 reservas de biosferas (ecosistemas inalterados), 64 parques nacionales, cuatro monumentos naturales, 26 áreas para proteger la flora y la fauna, cuatro áreas para la protección natural y 17 santuarios (zonas con rica diversidad de especies).

Qué significa ser un país megadiverso?MURCIELAGOS1-426x320

México es considerado un país “megadiverso”, ya que forma parte del selecto grupo de naciones poseedoras de la mayor cantidad y diversidad de animales y plantas, casi el 70% de la diversidad mundial de especies.

Para algunos autores, el grupo lo integran 12 países: México, Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Congo, Madagascar, China, India, Malasia, Indonesia y Australia. Otros, suben la lista a más de 17, añadiendo a Papúa Nueva Guinea, Sudáfrica, Estados Unidos, Filipinas y Venezuela.

Con la Declaración de Cancún en 2002 (ver documento 1 anexo) se creó el “Grupo de Países Megadiversos” como mecanismo de consulta y cooperación para promover las prioridades de preservación y uso sustentable de la diversidad biológica.

Convenio sobre la Diversidad Biológica (ver documento 2 anexo)

Tratado internacional firmado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo en 1992, conocida como “La Cumbre de la Tierra”.

Sus objetivos son:

1)    La conservación de la diversidad biológica

2)    La utilización sostenible de sus componentes

3)    La participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos;

4)    El acceso a los recursos genéticos;

5)    La transferencia de tecnologías pertinentes; y

6)    Financiamiento.

Cifras de la megadiversidad:

México es cuarto lugar en flora del mundo, con 26,000 diferentes especies.

México es considerado el segundo país en el mundo en ecosistemas

México es el cuarto lugar en el mundo en el total de especies.

(2,500 especies están protegidas por la legislación mexicana).

GUERRERO, EL ESTADO VERDE

El Estado de Guerrero, se localiza en el centro sur de la República Mexicana, entre los paralelos 16° y 18° de latitud norte y 102° y 96° de longitud oeste. Su ubicación geográfica en el límite de las regiones neotropical y holártica, determina una gran complejidad geomorfológica y climática, además de topográfica, cuya altitud varía desde el nivel del mar hasta más de 3,550 msnm en el Cerro Teotepec. Algunas estimaciones señalan que, junto con Oaxaca, Chiapas, Veracruz y Guerrero, ocupa los primeros sitios en cuanto a riqueza y diversidad biológica del país; en su territorio se registran diversos tipos de vegetación y ecosistemas de las zonas templadas, tropicales secas y costeras.

El Estado destaca en cuanto a su riqueza de especies de plantas vasculares, hongos, artrópodos y vertebrados. Si bien no se cuenta con estudios completos recientes, se estiman más de 6 mil especies de plantas vasculares y 900 de fauna de vertebrados, además de un alto grado de endemismos. En este aspecto, destaca el bosque tropical caducifolio en la Cuenca del Río Balsas, una de las más importantes corrientes fluviales del país para la generación de recursos hídricos, el cual cuenta con un considerable número de especies endémicas, y el Cañón del Zopilote, incluyendo a la zona del Parque Estatal Omiltemi, reconocido como uno de los siete “Centros mundiales de diversidad y endemismo de flora” existentes en México.

cactius-e1422064929212-797x1024Posee cerca de 522 km de costa y un conjunto importante de lagunas costeras, superficies de manglar y otros ecosistemas subacuáticos, que son sistemas productivos donde se reproduce, cría y alimenta una gran cantidad de especies de pesca comercial, junto con extensiones importantes de playas arenosas que proporcionan un hábitat para la anidación de tortugas marinas, además de contar con un alto valor paisajístico.

Sin embargo, como en otras regiones del país, el desarrollo económico de Guerrero se ha basado sustancialmente en el aprovechamiento de sus recursos naturales, lo que ha propiciado procesos de deterioro ambiental que incluyen la fragmentación de ecosistemas, pérdida de hábitats de flora y fauna; un creciente proceso de deforestación que provoca una importante pérdida anual de 42 mil hectáreas de selvas y bosques en la entidad. Algunas cifras señalan que para 1995, el 61.5 por ciento de la superficie estatal carecía ya de cubierta vegetal natural, sosteniendo en su lugar áreas urbanas, zonas agrícolas y ganaderas, así como extensas áreas en franco proceso de degradación. El 50% de los suelos presenta algún grado de erosión -hídrica y eólica- y 30% se encuentra gravemente deteriorado y con marcados procesos erosivos.

Por otra parte, dada su ubicación geográfica, Guerrero está expuesto a la presencia de eventos naturales, entre los que destacan los de origen hidrometeorológico por sus severos impactos y elevados costos. La variabilidad climática ha existido siempre y tanto los ecosistemas como los seres vivos, incluida la especie humana, se han adaptado a ella. Sin embargo, la frecuencia y los efectos crecientes de estos eventos son coincidentes con la tendencia mundial observada del fenómeno de cambio climático, por lo que se espera que a mediano o largo plazos, los fenómenos hidrometeorológicos experimenten un incremento paulatino en intensidad y frecuencia, y de consecuencias más permanentes.

Asimismo, el aumento de las actividades productivas y asentamientos humanos, uso de tecnología inapropiada, relleno de humedales, introducción de especies exóticas, entre otras, han aumentado el impacto negativo, lo cual se refleja en una menor cobertura vegetal, fragmentación, contaminación de cuerpos de agua y disminución en la cantidad y calidad del agua, cuyas consecuencias a su vez, se revierten negativamente hacia la población, las actividades económicas, los recursos naturales y el medio ambiente, y se traduce en altos costos de reposición.

El cambio climático, junto con la pérdida de la biodiversidad y la degradación de ecosistemas y sus servicios ambientales, son problemas ambientales de seguridad estratégica, por lo que su inclusión dentro de la agenda ambiental es fundamental, ya que la conservación, el uso sustentable de los ecosistemas y los servicios ambientales que proveen, contribuyen a la prevención, adaptación y mitigación de impactos.

Por ello, es necesaria la creación de una estrategia de adaptación basada en la conservación y manejo de ecosistemas, a fin de incrementar su capacidad de resiliencia y reducir la vulnerabilidad de las poblaciones humanas ante factores antropogénicos y fenómenos naturales, entre ellos el cambio climático.

Una de las estrategias son las áreas naturales protegidas (ANP), aquellas superficies del territorio dedicadas a conservar los ecosistemas más relevantes y representativos en una región, proteger la diversidad biológica de su flora y fauna, asegurar el equilibrio y la continuidad de los procesos ecológicos y evolutivos, y mantener diversos servicios ambientales de los cuales depende el ser humano, como alimento, abasto de agua, entre muchos otros beneficios. En la medida que existan ecosistemas en buen estado de conservación, se incrementa o mantiene el flujo de servicios ecológicos y otros beneficios económicos y sociales, incluyendo la reducción de riegos e impactos de eventos como tormentas, sequías y aumento del nivel del mar.

Actualmente, el Estado registra 11 áreas naturales protegidas con diferentes regímenes de protección ya sea a nivel federal o estatal, cuya superficie alcanza las 9,388.73 hectáreas, lo que equivale al 0.15 % de la superficie estatal y cuyos objetivos se han dirigido principalmente hacia la protección de las zonas urbanas, de captación de agua y terrenos forestales (Cuadro 1). En este sentido, el Estado de Guerrero, después del Distrito Federal, es el Estado con menor superficie de áreas naturales protegidas de competencia de la Federación, y hasta 2009, no contaba con áreas naturales protegidas estatales.

Finalmente, la cobertura actual de áreas naturales protegidas en el Estado resulta insuficiente, las áreas decretadas en su mayoría no reflejan la diversidad estatal y, en consecuencia, poco aportan a la conservación de la diversidad y riqueza que aún alberga el Estado y la problemática actual que enfrenta.