Labio y Paladar Hendido

Es una anomalía craneofacial.

 

En México el Labio y Paladar Hendido (LPH), es un problema que se presenta en uno de cada 750 nacimientos anuales.

El LPH, es una anomalía craneofacial que provoca el desarrollo incompleto del labio superior y/o paladar, durante el desarrollo fetal.

Existen muchas causas para el labio leporino y el paladar hendido. Problemas con los genes que se transmiten de uno o ambos padres, drogas, virus u otras toxinas; todo esto puede causar estos defectos congénitos. El labio leporino y el paladar hendido pueden ocurrir junto con otros síndromes o anomalías congénitas.

El labio leporino y el paladar hendido pueden:

  • Afectar la apariencia de la cara
  • Llevar a problemas con la alimentación y el habla
  • Llevar a infecciones del oído

Los bebés son más propensos a nacer con labio leporino o paladar hendido si tienen antecedentes familiares de estas afecciones o de otras anomalías congénitas.

Un niño puede tener uno o más anomalías congénitas.

Un labio leporino puede ser simplemente una pequeña hendidura en el labio. También puede ser una fisura completa en el labio que va hasta la base de la nariz.

Un paladar hendido puede estar en uno o en ambos lados del paladar. Puede recorrer el paladar en toda su extensión.

Otros síntomas incluyen:

  • Cambio en la forma de la nariz (la magnitud de este cambio varía)
  • Dientes desalineados

Los problemas que pueden estar presentes debido a un labio leporino o paladar hendido son:

  • Incapacidad para aumentar de peso
  • Problemas con la alimentación
  • Flujo de leche a través de las fosas nasales durante la alimentación
  • Retardo del crecimiento
  • Infecciones repetitivas del oído
  • Dificultades del habla

La cirugía para cerrar el labio leporino suele realizarse cuando el niño tiene entre seis semanas y nueve meses de edad. Puede necesitarse una cirugía posteriormente en la vida si el problema tiene un efecto significativo sobre la zona de la nariz.

Un paladar hendido generalmente se cierra dentro del primer año de vida, de manera que el habla del niño se desarrolle normalmente. Algunas veces, se utiliza un dispositivo protésico temporalmente para cerrar el paladar, de manera que el bebé pueda alimentarse y crecer hasta que se pueda llevar a cabo la cirugía.

Es posible que sea necesario realizar un seguimiento continuo con terapeutas del habla y ortodoncistas.

*Fuente: Secretaría de Salud-http://www.gob.mx/salud