Se enfatiza que la migración no es una cuestión independiente del género, ya que las mujeres se ven afectadas de manera distinta a los hombres durante la misma. Por ello, recomienda incluir la perspectiva de género para analizar la situación de las mujeres migrantes y crear políticas públicas que eliminen la discriminación y violencia que padecen.

Desde hace más de cuatro décadas, la Organización de Naciones Unidas (ONU) nos ha advertido que la participación de las mujeres en la migración es tan importante y numerosa como la de los hombres. En 1960, el 47% de las personas que migraban en todo el mundo eran mujeres, hoy son el 49%.

Sin embargo, sí ha cambiado el rol que desempeñaban las mujeres migrantes: antes solían ir como esposas o acompañantes, jugando un papel mucho más pasivo que el actual, pues ahora dejan su lugar de origen para ingresar en el mercado laboral, buscar mejores oportunidades económicas, así como para mejorar su calidad de vida y la de sus familias. Este fenómeno ha sido definido como “feminización de la migración”.

En nuestro país, las mujeres constituyen un 24.5% de la migración total. (Organización Internacional para las Migraciones, 2014).  Para ellas, la migración suele ser un proceso caracterizado por todo tipo de abusos y vejaciones. La trata de personas es un fenómeno creciente que las victimiza al máximo.

El Estado mexicano, conforme a su Constitución y a los compromisos internacionales suscritos en la materia, asume la responsabilidad de brindar protección a las mujeres migrantes, mediante acciones concretas de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Por instrucciones de la Canciller Claudia Ruiz Massieu, el Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME) y la Dirección General de Protección a Mexicanos en el Exteriorofrecen distintos servicios de apoyo a las mujeres migrantes con la creación de las Ventanillas de Atención Integral para las Mujeres (VAIM), sin importar su situación migratoria, entre ellos asesoría jurídica, atención psicológica, canalización a centros de salud, así como oportunidades de educación y empoderamiento económico.