Entre los factores de riesgo se encuentran los antecedentes familiares con cáncer de ovario, mama o colón, menopausia, obesidad o por haberse sometido a terapias de reemplazo hormonal o para la fertilidad.

Los síntomas de cáncer ovárico son con frecuencia vagos y tanto las mujeres como los médicos generalmente se los atribuyen a otras afecciones más comunes. Cuando el cáncer se diagnostica, el tumor a menudo se ha diseminado más allá de los ovarios.

Acuda al médico si tiene los siguientes síntomas diariamente durante más de unas pocas semanas:

  • Distensión o hinchazón del área abdominal.
  • Dificultad para comer o sentirse lleno rápidamente (saciedad temprana).
  • Dolor pélvico o abdominal bajo. La zona puede sentirse “pesada” (pesadez pélvica).

Otros síntomas también son posibles con el cáncer ovárico, sin embargo, estos síntomas son igualmente comunes en mujeres que no tienen cáncer:

  • Ciclos menstruales anormales.
  • Síntomas digestivos como falta de apetito, indigestión, náuseas y vómitos, estreñimiento, y aumento de gases.
  • Dolor de espalda por razones desconocidas que empeora con el tiempo.
  • Sangrado vaginal que ocurre entre periodos.
  • Pérdida o aumento de peso
  • Crecimiento excesivo del vello que es áspero y oscuro.
  • Ganas repentinas de orinar.
  • Necesidad de orinar con más frecuencia de lo normal.